Rss Feed
  1. 2 Days Left: Armado del bolso de mano

    jueves, 7 de febrero de 2013

    Carteritas de tela para guardar dinero abajo de la ropa - Tapaojos - Balanza de mano - Almohadilla inflable para el cuello - Bolsas Ziploc

    Botiquín básico (sin las cajas para que ocupen menos lugar)

    Bueno, finalmente faltan 2 días.
    Esta semana ha sido una locura. Todo el mundo quiere vernos, despedidas por acá, por allá, de repente estamos llenas de planes, de reuniones, de comidas, de cosas lindas. Y eso que nos vamos 35 días.
    Honestamente no escribí antes porque siento que no tengo mucho para decir.
    Es difícil confesar esto, sin duda es menos vergonzoso pensarlo que decirlo, pero estamos atravesando una etapa donde "no estamos tan emocionadas", o así pensamos que es menos cruel describirlo.
    Estamos padeciendo alguna especie de síndrome de no caer en la realidad de que esto sí nos está sucediendo efectivamente, y que en dos días nos vamos. 
    La gente parece más emocionada que nosotras, mientras vivimos en un limbo de no creer nuestra realidad. Es raro. 
    Pero me ha pasado antes. Sé que hasta que no esté sentada en el avión, o tomándome un café en el McDonald's del aeropuerto de Carrasco, no voy a caer, es así.
    Ya hace dos años que venimos planificando esto... Tantas idas y venidas, tantas complicaciones en el trabajo, tanto esfuerzo, tanta rifa de por medio, que ha sido un camino largo... nos acostumbramos a las adversidades, y vamos a estar seguras cuando toquemos tierra firme europea.
    Es un hecho, nos vamos, hay que asumirlo. Puta madre. Me voy en dos días!!!!!!!!!!!!!!!

    ......................................................

    Ta. Hice un pausa y me dediqué, con la emoción momentánea, a terminar de armar el bolso de mano.
    Casualmente tengo un bolso Reebok que me compré hace años, con la Union Jack estampada, y es el que voy a usar de carry-on. Creo que voy a quedar bastante regalada en Londres. Tan turista.
    Pero bueno, es el que tengo. Adentro llevo una cartera más chica vacía, con la que pretendo salir a la calle, con algo más transportable.
    No sé si a alguien le importa leer esto, pero les voy a contar qué llevo en el bolso de mano:

    + Cartera vacía 
    + Carpeta con papeles, reservas, pasajes, fotocopias de cosas, etc.
    + Pasaporte
    + Dinero, claramente.
    + Mini botiquín: Analgésicos, melatonina, antibióticos, crema curativa, antidiarreico (you never know...), y otras cosas básicas. Ah, curitas!
    + Mp3 (con pila de música nueva para conocer en el viaje, y algunos clásicos de siempre) y auriculares
    + Laptop y cargador
    + Celular y cargador
    + Cámara de fotos y cargador
    + Filmadora y cargador
    + Tarjetas SD por si las moscas.
    + Maquillaje (base, cubreojeras, máscara de pestañas y rubor)
    + Toallitas húmedas
    + Desodorante en barra
    + Cepillo de dientes y pasta
    + Perfume
    + Alcohol en gel
    + Lapiceras
    + Libreta
    + Lentes de ver y de sol
    + Balanza de mano
    + Pantuflas para el avión (sabelo)
    + Almohadilla inflable para el cuello
    + Tapaojos
    + Un libro a estrenar, en mi caso "Los Perros Me Hablan" del psicoanalista uruguayo Jorge Bafico, se trata de 8 historias sobre asesinos seriales.

    Bueno, eso. Por las dudas les digo que en ningún equipaje de mano se pueden transportar elementos cortantes o punzantes, y si van a llevar líquidos y cremas, deben ir dentro de una bolsa transparente hermética tipo Ziploc de 20x20cm, y tienen un máximo de 1 litro para llevar arriba del avión, pero dividido (entre cremas y líquidos) en envases inferiores a 100 ml. Si es de 100, te lo sacan. Se los digo por experiencia...
    Yo solía sacarle esos productos a la gente. Le pido disculpas a todas las señoras que hicieron posible que yo me encreme y perfume en Victoria's Secret durante 2 años. 

    Gratis.

    Les cuento que llevo pila de cosas en el equipaje de mano, que probablemente me resultaría muchísimo más cómodo despacharlas, pero mi idea es intentar transportar la mayor cantidad de cosas conmigo, para dejar espacio libre en la valija, ya que en los vuelos low-cost que tenemos, no podemos llevar más de 20 kg sin pagar exceso. La idea es acatar esa regla, porque te afanan con cada kilo de exceso, te sale 16 USD cada uno.

    Mi valija para despachar, vacía pesa 4 kilos. Eso quiere decir que tengo 16 kilos disponibles para rellenar. De Montevideo, no pienso llevarla con más de 8 kg. Esa es mi idea, cuanto menos mejor. Los mantengo informados de los avances al respecto. O sea, mañana, o pasado. Pero antes de irme, sin duda. Si creen que me estoy olvidando de algo importante, por favor, háganmelo saber.

    Uy me olvidaba, tampones.












  2. Piedritas en el camino

    sábado, 19 de enero de 2013


    Ya queda poco y nada. 22 Days Left dice el widget de mi Android. Pero no sería tan emocionante, supongo yo, si no se plantearan ciertas piedritas en el camino.
    Iba todo taaaan bien, taaaaan bien. Teníamos todos los alojamientos resueltos, menos el de Berlín, que se nos había ocurrido buscarlo por Couchsurfing, y probar por primera vez este sistema tan conocido y tan recomendado. Nos daba un poco de miedo, porque uno dice "si es gratis, algo debe tener de malo". Pero dejando de lado nuestra ignorancia y tratando de volvernos un poco más hippies, decidimos que el alojamiento en Berlín iba a ser en la casa de un desconocido que encontraríamos en Couchsurfing y que amablemente se ofreciera a alojarnos en las fechas que necesitamos. Faltando 22 días, seguimos en esa búsqueda. 

    En los demás países que vamos a visitar, ya teníamos el alojamiento resuelto, todo a través de Airbnb, que es como un Couchsurfing, pero que básicamente tenés que pagar. Y mal o bien, pagar por un servicio y que te den un comprobante, te da una cierta seguridad de que vas a recibir lo que compraste. Y si no recibís lo que compraste, por lo menos podés tener la chance de reclamar. Por eso nos asustaba Couchsurfing. Imaginate caer en un determinado lugar y que el host que te iba a alojar no se aparezca, ponele. Hay maneras de resolver esa situación, un call center, hospedajes de emergencia, etc, pero no me pinta del todo pasar por ese estrés. Igual le vamos a dar una chance a este sistema en Berlín (si se ofrece hospedarnos alguien que no tenga cara de pederasta o de asesino serial, como todos los que me han mandado inbox).

    Bueno, el tema es el siguiente, dicho esto, ya sabíamos que en Amsterdam nos íbamos a quedar en la casa de Gilberto. Un venezolano que vivía allá, aparentemente muy buena onda, que hablaba español, nos venía al pelo, con buenas referencias y tutti, y al cual ya le habíamos pagado $242 dólares por el hospedaje en su casa.

    Resulta que hace dos días, se le dio por decirnos que el alojamiento ya no estaba disponible. Excusa barata de por medio, no sólo nos dijo eso sino que nos mandó un mail diciéndonos que nosotras canceláramos la reserva en la página. 
    Claramente, si nosotras no estábamos interesadas en cancelar, no íbamos a hacerlo, por lo tanto llamamos al call center de Airbnb. 
    En esa llamada, me atendió Grace H, una agente de atención al cliente, genia total, a la que le dije "Excuse me Grace, I have a problem. I don't speak english very well, so I need you to listen to me and talk to me slowly, because I need to explain something: my host wants me to cancel the reservation, he does not want to do it himself, he's making me, I want my money back"

    Es difícil de interpretar, pero quise mostrar mi desesperación en inglés. El tipo me estaba forzando vía mensaje interno que yo cancelara algo que no quería cancelar, y me encajaba "mirá que si cancelás antes de las 24 hs previas a la fecha no pasa nada y te devuelven el dinero". MENTIRA BO. Mentira, Gilberto maldito. Si hubiera cancelado, el tipo me iba a robar plata. Obvio que yo no iba a hacerlo, pero claramente me abrió los ojos respecto a cómo te pueden engañar si sos inocente o primerizo en eso de los viajes.

    Bueno, redondeando, Airbnb le mandó a Gilberto una petición de que cancelara la reserva, sino iban a multarlo y expulsarlo, y a mí me devolvieron mis $242 para usar en otro alojamiento + $52 extra por si quiero un alojamiento más caro. Y si no quiero usarlos dentro de Airbnb, me los vuelven a depositar en la tarjeta. Qué tul? Re bien. Una desgracia con suerte, ponele.

    En dos días hablaremos de nuevo, hay otras cosas para contar.

    Stay tuned!


Con la tecnología de Blogger.