Ya queda poco y nada. 22 Days Left dice el widget de mi Android. Pero no sería tan emocionante, supongo yo, si no se plantearan ciertas piedritas en el camino.
Iba todo taaaan bien, taaaaan bien. Teníamos todos los alojamientos resueltos, menos el de Berlín, que se nos había ocurrido buscarlo por Couchsurfing, y probar por primera vez este sistema tan conocido y tan recomendado. Nos daba un poco de miedo, porque uno dice "si es gratis, algo debe tener de malo". Pero dejando de lado nuestra ignorancia y tratando de volvernos un poco más hippies, decidimos que el alojamiento en Berlín iba a ser en la casa de un desconocido que encontraríamos en Couchsurfing y que amablemente se ofreciera a alojarnos en las fechas que necesitamos. Faltando 22 días, seguimos en esa búsqueda.
En los demás países que vamos a visitar, ya teníamos el alojamiento resuelto, todo a través de Airbnb, que es como un Couchsurfing, pero que básicamente tenés que pagar. Y mal o bien, pagar por un servicio y que te den un comprobante, te da una cierta seguridad de que vas a recibir lo que compraste. Y si no recibís lo que compraste, por lo menos podés tener la chance de reclamar. Por eso nos asustaba Couchsurfing. Imaginate caer en un determinado lugar y que el host que te iba a alojar no se aparezca, ponele. Hay maneras de resolver esa situación, un call center, hospedajes de emergencia, etc, pero no me pinta del todo pasar por ese estrés. Igual le vamos a dar una chance a este sistema en Berlín (si se ofrece hospedarnos alguien que no tenga cara de pederasta o de asesino serial, como todos los que me han mandado inbox).
Bueno, el tema es el siguiente, dicho esto, ya sabíamos que en Amsterdam nos íbamos a quedar en la casa de Gilberto. Un venezolano que vivía allá, aparentemente muy buena onda, que hablaba español, nos venía al pelo, con buenas referencias y tutti, y al cual ya le habíamos pagado $242 dólares por el hospedaje en su casa.
Resulta que hace dos días, se le dio por decirnos que el alojamiento ya no estaba disponible. Excusa barata de por medio, no sólo nos dijo eso sino que nos mandó un mail diciéndonos que nosotras canceláramos la reserva en la página.
Claramente, si nosotras no estábamos interesadas en cancelar, no íbamos a hacerlo, por lo tanto llamamos al call center de Airbnb.
En esa llamada, me atendió Grace H, una agente de atención al cliente, genia total, a la que le dije "Excuse me Grace, I have a problem. I don't speak english very well, so I need you to listen to me and talk to me slowly, because I need to explain something: my host wants me to cancel the reservation, he does not want to do it himself, he's making me, I want my money back"
Es difícil de interpretar, pero quise mostrar mi desesperación en inglés. El tipo me estaba forzando vía mensaje interno que yo cancelara algo que no quería cancelar, y me encajaba "mirá que si cancelás antes de las 24 hs previas a la fecha no pasa nada y te devuelven el dinero". MENTIRA BO. Mentira, Gilberto maldito. Si hubiera cancelado, el tipo me iba a robar plata. Obvio que yo no iba a hacerlo, pero claramente me abrió los ojos respecto a cómo te pueden engañar si sos inocente o primerizo en eso de los viajes.
Es difícil de interpretar, pero quise mostrar mi desesperación en inglés. El tipo me estaba forzando vía mensaje interno que yo cancelara algo que no quería cancelar, y me encajaba "mirá que si cancelás antes de las 24 hs previas a la fecha no pasa nada y te devuelven el dinero". MENTIRA BO. Mentira, Gilberto maldito. Si hubiera cancelado, el tipo me iba a robar plata. Obvio que yo no iba a hacerlo, pero claramente me abrió los ojos respecto a cómo te pueden engañar si sos inocente o primerizo en eso de los viajes.
Bueno, redondeando, Airbnb le mandó a Gilberto una petición de que cancelara la reserva, sino iban a multarlo y expulsarlo, y a mí me devolvieron mis $242 para usar en otro alojamiento + $52 extra por si quiero un alojamiento más caro. Y si no quiero usarlos dentro de Airbnb, me los vuelven a depositar en la tarjeta. Qué tul? Re bien. Una desgracia con suerte, ponele.
En dos días hablaremos de nuevo, hay otras cosas para contar.
Stay tuned!

